Marilyn Monroe (Los Ángeles, 1 de junio de 1926 – 5 de agosto de 1962), cuyo nombre de nacimiento fue Norm Jeane Mortenson y bautizada Jeane Norm Baker, fue una actriz estadounidense. Considerada como uno de los mitos más importantes del séptimo arte ha pasado a ser considerada como el máximo sex symbol del siglo XX y como el icono femenino de la cultura pop.
Aunque Marilyn nunca mencionó el nombre de su padre, se sabe que su madre, Gladys Monroe, tuvo varias parejas mientras trabajaba como montadora de negativos en la productora de cine RKO. Entre ellos, el más conocido es Martin E. Mortenson, un inmigrante noruego de quien recibió el apellido Marilyn, lo que lleva a deducir que era su padre.
Debido a problemas emocionales de su madre, Marilyn fue dada en adopción de manera intermitente, desde las 6 semanas de nacer y hasta los 7 años de edad, cuando su madre la llevó a una pequeña casa que había comprado. Un año después Gladys fue internada en un psiquiátrico por posibles tendencias suicidas, las cuales heredó de su padre, quien falleció en circunstancias similares. Marilyn vivía obsesionada con la idea de haber heredado esta enfermedad, especialmente después de haber sido internada en varias ocasiones debido a sus crisis de pareja. Durante las crisis psiquiátricas de su madre, el joven Jean Norm vivió con el matrimonio Bolender, con vecinos de su abuela, en un orfanato o con alguna familia adoptiva.
En noviembre de 1938, a los 12 años, Monroe compartió habitación con Edith Ana Lower, su amiga y tía de su madre adoptiva, a quien quería profundamente. A los 16 años, y según el propio Monroe, animado por su amiga Edith, decidió casarse para poder salir del orfanato. El “afortunado” fue James E. Dougherty, irlandés de 21 años, empleado de una fábrica de aviones. Monroe se dio a la tarea de ser una buena ama de casa, hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial. Su marido se incorporó a la marina y fue enviado como instructor a la isla Catherine, frente a Los Ángeles. Marilyn le acompañó unos meses, pero después se embarcó hacia Australia. Se divorciarían en 1946.
En 1945 un fotógrafo de la Marina visitó la fábrica donde trabajaba con su suegra, para realizar un reportaje sobre el trabajo de las mujeres durante la guerra. Monroe fue elegida para aparecer en las fotos. La revista Yank le propone convertirse en modelo. A continuación es contratada por la agencia de modelos Blue Book.
Posiblemente sea en esos años cuando Marilyn recorre el submundo de la prostitución. Marlon Brando aseguraría, décadas después, que la conoció en las calles de Nueva York, cuando ella vagaba buscando a alguien que le diera comida a cambio de sexo. Pudo ser entonces cuando grabó un corto pornográfico, encubierto por la compañía, donde practicaba una felación a un hombre desconocido. Una copia salió a la venta en 2008, pero un fan de la estrella la compró por 1,5 millones de dólares con la promesa de no difundirla jamás.
Monroe comenzó su carrera como modelo representada por Emmeline Snively, quien le aconsejó teñirse el pelo a un rubio platino y le dijo que sería una gran seductora para el público. Para perfeccionar sus rasgos, Marilyn se afiló las cejas y se operó la nariz.
En 1945 salió en la portada de más de 30 revistas. Era conocida como “el sueño de los fotógrafos”. En julio de ese mismo año, Ben Lyons, jefe de distribución de la 20th Century Fox accede a entrevistarla y queda fascinado. Poco después la contrata por 125 dólares a la semana. Le cambia el nombre por el de “Marilyn Monroe”: se eligió “Marilyn” en honor a una actriz anterior, y “Monroe” era el apellido de soltera de su madre.
Joe Schenk le consiguió su segundo papel protagonista en Ladies of the Chorus (1948). Un año después Monroe aceptó posar desnuda para el fotógrafo Tom Kelley, para un calendario que más tarde sería el impulso definitivo para su consagración. En 1951 participó en la entrega de los Oscar. En 1952 aparece en la portada de la revista Life. En 1953 inmortalizó sus huellas en el cemento de la entrada en Hollywood Boulevard, junto a Jane Russell.
En diciembre de 1953 apareció en la portada del primer número de Playboy siendo, por tanto, la primera pequeña del mes de la revista, con la famosa fotografía Sueños dorados donde mostraba sus medidas de 37-23-36 (en centímetros 94-58-92). Esta revista le dedicó cinco veces la portada, y la última ocasión fue en la edición de diciembre de 2005, que tiene información reciente sobre su muerte.
Aunque Monroe irradiaba sensualidad y ante las cámaras aparecía como una mujer segura, en realidad sufría una inseguridad patológica. Esta inseguridad y sus retrasos y ausencias causaron grandes pérdidas a los productores, que empezaron a exasperarse. En 1954 empezó a estudiar artes escénicas con Lee Strasberg, director del Actor’s Studio en Nueva York. En ese mismo año junto al fotógrafo Milton Green crearon Marilyn Monroe Productions, para conseguir mayor control sobre sus contratos. Su nueva compañía produjo Bus Stop (1957) y El príncipe y la corista (1957), esta última dirigida y coprotagonizada por Laurence Olivier. En 1955 la Fox le interpone una demanda por incumplimiento de contrato, pero en ese mismo año vuelve a firmar con este estudio, recibiendo finalmente 8 millones de dólares por un total de siete películas. En 1956 Monroe se casó con el dramaturgo Arthur Miller, quien escribió especialmente para Monroe el guión de The Misfits. Esta sería su última película. Aún casada con Arthur Miller, Monroe se enamoró de Yves Montand, marido de Simone Signoret, con quien compartió cartel en la multimillonaria. Monroe y Arthur Miller se divorciaron en 1961.
En 1960 Monroe fue galardonada con el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia. En 1961 es internada en la Clínica Psiquiátrica Payne de Nueva York por una crisis depresiva.
Al año siguiente compró su casa en Santa Mónica, en Los Ángeles. En ese año comienza el rodaje de su última película, inacabada Something’s Got to Give, coprotagonizada por Dean Martin y dirigida por George Cukor. La Fox confió en este proyecto para sanear su economía, ya que la empresa amenazaba con quebrar, debido a los gastos extremos que estaba generando la película Cleopatra. No en vano Monroe había sido durante una década la estrella más rentable de la Fox desde Shirley Temple. Pero Monroe estaba delicada de salud, con frecuentes sinusitis, bronquitis, y síntomas cada vez más marcados de inseguridad. Sus ausencias hicieron que la película se retrasara cada vez más, y la Fox no podía permitirse más pérdidas.
En 1962 tuvo lugar, en Nueva York, la gala por el cumpleaños del presidente John F. Kennedy, en la que Monroe le cantó el “Happy Birthday Mr. President” (Feliz Cumpleaños), que tan famoso se haría. Para acudir a esta gala, Monroe se ausentó durante 7 días del rodaje, pese a que la Fox le exigió que se quedara para cumplir con su trabajo. En 1962 la Fox rescinde su contrato debido a sus repetidas ausencias y retrasos, despidiéndola del rodaje de Something’s Got to Give, que dirigía George Cukor. La Fox intenta completar la película utilizando a otra actriz, pero Dean Martin se opone, por lo que a la Fox no le queda más remedio que readmitir a Monroe.
En 1962 aparece la última entrevista de Monroe en la revista Life. El 4 de agosto de ese mismo año había quedado muy contenta. A las 9 de la noche dio las buenas noches a su criada, Eunice Murray.
A las 10:30 horas una ambulancia se estacionó cerca del lugar. La actriz aún se encontraba con vida; no se explica por qué hizo esa ambulancia en ese lugar, 5 horas antes de la muerte de la actriz.
Antes de su muerte, según se dice, Robert F. Kennedy había vivido un romance con ella, y la repentina decisión de este último de abandonarla pudo haberla impulsado a consumir una sobredosis de barbitúricos. El caso es que el clan Kennedy nunca aceptó que John y Robert Kennedy estuvieran relacionados con ella, fundamentalmente por la intervención de J. Edgar Hoover, que sospechaba que la actriz mantenía peligrosas relaciones con comunistas de la época, que se acrecentaron mientras ella mantenía su amistad con los Kennedy. Éste, supuestamente, poseía información que podía afectarles gravemente.
Su deceso estuvo cubierto de un halo de misterio. Fue encontrada sin vida por su criada, tendida sobre la cama desnuda y boca abajo, con el teléfono descolgado (nunca se supo a quién tratar de llamar), en su casa el 5 de agosto de 1962 a media madrugada, a la edad de 36 años. De la ambulancia, que tardó estacionada 5 horas, salieron enfermeras, que entraron escoltadas por personajes del gobierno y fueron las primeras en entrar al departamento. Un asesor del departamento creyó reconocer a Robert Kennedy. El informe policial calificó el suceso como probable suicidio, aunque se han barajado otras posibilidades, incluida la del asesinato. Un testigo afirmó que, mientras el cuerpo era retirado, una de las presuntas enfermeras aplicó una inyección entre los pechos de la actriz ya fallecida. Muchas conjeturas de asesinato han apuntado a la familia Kennedy y J. La autopsia nunca reveló el menor signo barbitúrico en el estómago de la actriz, y sus órganos vitales, que fueron extraídos para un análisis más concienzudo, desaparecieron misteriosamente.
Tres días después, Joe DiMaggio, su segundo marido, celebró el funeral en privado. Lee Strasberg pronunció las siguientes palabras de despedida: “No puedo decirle adiós a Marilyn, nunca me gustó despedirme. Pero, adoptando su particular manera de cambiar las cosas para poder afrontar la realidad, le diré “adiós”. Porque todos visitaremos algún día el país por donde se ha dividido”.
Sus restos se encuentran en el Cementerio Westwood Memorial Village Park de Los Ángeles, California.