Ignacio Corsini (13 de febrero de 1891 – 26 de julio de 1967) fue un conocido vocalista de folclore y tango argentino.
Andrés Ignacio Corsini nació en Troina, un pueblo de la provincia de Enna, en Sicilia, en 1891. Era hijo ilegítimo de Socorro Salomone y un hombre de la zona cuya identidad nunca fue revelada públicamente, salvo que era un Corsini (de ahí el apellido del niño). La Sra. Salomone dejó Italia para Buenos Aires en 1896 y se instaló en el barrio de clase media de Almagro de la ciudad. Se establecieron en Carlos Tejedor, entonces un pequeño pueblo de la pampa donde Corsini pasaría el resto de su infancia, encontrando trabajo como conductor de carretas de bueyes y pastor.
Ignacio Corsini regresó en 1907 al barrio de Almagro de Buenos Aires, donde recibió la influencia del cantante folklórico José Betinotti y del artista circense José Pacheco. Pacheco lo introdujo al teatro y a su propia hija, Victoria Pacheco, con quien Corsini se casaría en 1911. Continuó actuando en numerosas compañías de teatro y circos, y en 1912, obtuvo un contrato de grabación con la RCA Victor. Su interpretación de los estándares del folclore tradicional le valió papeles como cantante en numerosas películas argentinas en los años posteriores, principalmente en piezas de época ambientadas en el pastoral argentino del siglo XIX. Entre ellas, se incluyen: Santos Vega (1916), ¡Federación o muerte! (1917) y Milonguita (1922).
Corsini, que nunca había asistido a un conservatorio de música, atribuyó una vez su inconfundible falsete a su educación en la pampa bucólica, recordando que “los pájaros me enseñaron la espontaneidad de su canto, sin testigos y en el gran escenario de la naturaleza”.
Ignacio Corsini también se hizo famoso como cantante de tango. Inicialmente, evitó el género, pero en 1920 incluyó una pieza de tango, “Un lamento”, en un álbum. Esta grabación, que fue bien recibida, sería su única incursión en el tango hasta que, en 1922, lo convencieron de estrenar “Patotero sentimental” en un sainete (comedia teatral), “El bailarín del cabaret”. Corsini aseguró su posición en el mundo del tango al popularizar la conmovedora milonga de Juan de Dios Filiberto, “Caminito”, en 1927. Escrita como una oda a lo que entonces era un atajo muy utilizado en el barrio obrero de La Boca en Buenos Aires, “Caminito” sigue siendo una de las canciones argentinas más reconocibles de cualquier género
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El Caballero Cantor”, como se le conocía entonces, Corsini fue también compositor y letrista de numerosos tangos, como, entre otros, “Flor marchita” y “Aquel cantor de mi pueblo”. del guitarrista Enrique Maciel). Este último fue inmortalizado por el ex coprotagonista de cine de Corsini, Edmundo Rivero. compuesta en otros géneros, escribiendo piezas folklóricas (como “Tradición gaucha” y “A mi palomita”), y un vals: “Tristeza criolla”, basado en un poema de Julián de Charras.
En 1929, el poeta Héctor Blomberg y el guitarrista Enrique Maciel escribieron un cancionero que, como una oda a la época del caudillo del siglo XIX Juan Manuel de Rosas, presentaba a Corsini como vocalista principal, una actuación que los críticos consideraron el momento más destacado del álbum. Su interpretación de la canción que da título al álbum, “La pulpera de Santa Lucía”, fue fundamental para que se transmitiera por radio. A este regreso al folclore le siguieron interpretaciones similares en el cine, entre ellas Rapsodia gaucha (1932), Ídolos de la radio (1934, memorable también por un dueto entre dos clásicos del tango, Ada Falcón y Carlos Gardel) y Fortín alto (1941), una película de estilo western en la que aparecía junto a Agustín Irusta y un entonces desconocido Edmundo Rivero.
Estos éxitos se vieron empañados por la muerte de su esposa Victoria, el 28 de mayo de 1949, tras lo cual se retiró como artista. Corsini escribió sus memorias al año siguiente, en las que escribió que “en ella encontré a la gran compañera de toda mi vida, que me animó en mis horas inciertas y a quien debo gran parte de mi éxito” (la autobiografía nunca se publicó).
Ignacio Corsini reapareció en 1961 para un especial de Canal 7, “Volver a vivir”. Sin embargo, ésta sería su última actuación en público y el 26 de julio de 1967, el “caballero cantor” falleció a los 76 años.